Me quiero

Posted by Clau Palacio

Ten un romance contigo mism@ ¿Cuándo fue la última vez que te enamoraste? ¿Cómo te sentías? ¿Qué pensabas? Si eres como yo, probablemente has tenido  la imagen de tu amado en la cabeza dándote vueltas, una y otra vez.

Unos deseos enormes de verle de nuevo, besarle y abrazarle. Pasar tiempo a su lado, mirándole, acariciándole y besándole. Con ganas de hacer cosas interesantes, ir a un buen restaurante, a la playa, al campo, ver el amanecer, el atardecer. Enviarle mensajitos cariñosos y amorosos. Comprarle alguno que otro regalito, ir al spa, mimarle. Le has dicho piropos, lo guapo(a) que está, lo bien que le queda esa ropa, ese corte de cabello. Mirarle a los ojos y fundirte en su mirada…

Es probable que se te ocurran más cosas por hacer, porque claro la lista sería bastante larga.

Y ahora te pregunto, ¿cuándo fue la última vez que hiciste esto mismo o algo parecido contigo mism@?

Hum, interesante cuestionamiento. ¿Qué opinas?

Muy seguramente no lo recuerdas, porque puede ser que ni siquiera te lo hayas planteado.  Pero no te preocupes, lastimosamente es algo mucho más común de lo que te imaginas y para eso estamos aquí, para ayudarte a rescatar el más profundo romance de tu vida: ¡Contigo mism@!

Empecemos reflexionando una realidad muy dolorosa, nuestro mayor “enemigo” no ha estado ni estará jamás fuera de nosotros. Si lo piensas con calma, por muy grave que pueda parecer una afrenta externa; jamás podrá compararse con el daño que si querer en diversas ocasiones nos proporcionamos nosotro@s mism@s.

La autoestima y el autoaborrecimiento, son antagónicos. No podemos amarnos de verdad cuando no podemos aceptarnos de verdad. Cuando no nos gusta nuestra apariencia, nuestro cuerpo, cuando pensamos que somos tontos, que no tenemos talento, que somos insuficientes, que no somos importantes, que somos inferiores y menos que el resto del mundo. Y cuando nos miramos al espejo, muy seguramente lo único que vemos son las arrugas, las ojeras, las canas, las bolsas debajo de los ojos, las pecas, las espinillas…en lugar de observar más allá, en lo más profundo de tus ojos con infinito amor. De esta forma anulamos tres cuartas partes de nosotros mismos, con el fin de complacer a los demás y de este modo pasamos la mayor parte de nuestra vida, disgustados con nosotros mismos.

Amarnos a nosotros mismos está completamente ligada con nuestra autoestima.

TENER AUTOESTIMA es sentirnos capaces para vivir la vida. Capaces para elegir y en esa elección optar por aquello que nos hace crecer y ser mejores.

¿Pero y qué es la autoestima?

Según Nathaniel Branden, la autoestima es la experiencia fundamental que nos recuerda que  podemos llevar una vida significativa y cumplir sus exigencias. Es la confianza en nuestra capacidad de pensar, de enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida.

Es la confianza que tenemos en la valía de quien somos.  Que tenemos derecho a ser felices, respetados, que tenemos derecho a expresar y afirmar lo que queremos y lo que no.

He aquí un interesante extarcto del libro: “Dios, hazme viuda por favor” de Josefina Vazquez Mota.

“En nuestra gran mayoría, no hemos sido enseñadas a amarnos y a lo largo de nuestras vidas ejercemos el mandamiento de amarás al prójimo, pero olvidamos vivir el final de la sentencia: como a ti mismo. Aprender a amarnos es la garantía de nuestra supervivencia en un entorno complejo en donde quererse a sí mismo es calificado de egolatría, mientras que el amor dirigido a otros es considerado altruismo. Por ello seguimos buscando nuestra felicidad en la aprobación y aceptación por parte de los demás.

A la invalidez y a los temores se les ofrece una salida: la dependencia. Una de las consecuencias es que la autoestima está en función de la opinión y aceptación de los demás. En decisiones cotidianas, como cortarse el cabello, hay quien hace una consulta de orden popular —amigas, suegra, pareja, compañeros de trabajo— para decidir lo que le va bien; una vez sentada frente al peluquero éste le hará cambiar de opinión, y lo primero que hará al salir de ahí, será preguntar a cualquiera que se cruce en su camino con un gesto de angustia: "...oye, ¿cómo me veo, cómo me quedó?", esperando de antemano una respuesta aprobatoria, que de no darse podría provocarle una severa e irreversible depresión. Así, nuestro valor personal y nuestra bondad los depositamos en la aprobación de los demás. “

Para concluir quiero decir que hay un truco interesante, que puede ayudarnos a amarnos y es EL APRECIO PROPIO; que conlleva agradecimiento y amor hacia mismo. Que me guía a honrarme a mí mismo, a aceptarme tal como soy. El aprecio no depende de sentirme merecedor o no. Simplemente ocurre cuando “somos”, sin aparentar o querer ser lo que no somos.

Hoy mismo puedes empezar a experimentar ese gran aprecio que tienes por ti:

  • Busca un espejo, mírate a los ojos y repite: “ME AMO Y ACEPTO TAL COMO SOY”. Permítete sentir.
  • Date un abrazo a ti mismo.
  • Haz un listado de las cosas que te gustan y las que no te gustan tanto, pero que podes mejorar.
  • Haz un listado de cosas que has hecho con alguno de tus antiguos romances, piensa cuales de esas cosas podrías hacer contigo mismo y disfrútalas al máximo.

Y por último, recuerda que “Honrar a tu yo” es enamorarte de tu vida, de tus defectos y virtudes, es aceptarte tal como eres, es reconocer tu valía, es ser consciente de tus pensamientos y sentimientos, dejando marchar la crítica, el juicio y la culpa.

“Honrar a tu yo” es comprometerte con tu derecho de ser y existir.

Recuerda, el amor propio es contagioso. Cuanto más te aprecies y te ames, mejor te sentirás. Permítete iniciar un romance con el ser más maravilloso que jamás conocerás en tu vida: ¡TU MISM@!

 

Clau Palacio

Mentora, Escritora & Facilitadora PYSCH-K®

https://byclaupalacio.wordpress.com/

 

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Comments

  • Guest - Maria

    Gracias por recordarme que yo soy la mejor persona para hacerme feliz :)