Un corazón dependiente

Posted by monica

El concepto de codependencia se comenzó a utilizar en los años setenta cuando se investigó el perfil psicológico de las personas que tenían una relación directa con un alcohólico. El concepto se profundizó, llegando a definir al codependiente como la persona que salva, corrige y cuida a un

drogodependiente, implicándose de forma obsesiva en sus vidas. Obteniendo a cambio sufrimiento y frustración ante sus recaídas,  adquiriendo particularidades y conductas erróneas como las del propio adicto.

En la actualidad, este concepto se ha ampliado mucho más y se entiende que es un problema grave que hace que las personas vivan de manera obsesiva y compulsiva; involucrándose en las vidas de otras personas sean adictos o no.

Según el autor John Bradshaw; la codependencia “es una enfermedad caracterizada por una pérdida de identidad.” Según él, ser codependiente es estar alejado de los sentimientos, las necesidades y deseos propios.

Para los autores Washton y Boundy, los codependientes se caracterizan por estar tan preocupados y absortos en tratar de rescatar, proteger o curar a otro, que en el proceso encaminan sus propias vidas hacia el caos. La conducta codependiente se caracteriza por tener un efecto contraproducente lesionado tanto al “ayudador” como al ayudado.

Es muy probable que esta definición te haga pensar, ¿qué pasa cuando no estoy cerca de un adicto químico?

En general,  tenemos la idea que las adicciones son las conocidas: alcohol, drogas, juego, sexo, comida…pero te sorprendería saber que existen más de 300 adicciones no reconocidas como al sufrimiento, las doctrinas religiosas, el orden y la limpieza, el teléfono, la televisión y muchas más que son aparentemente saludables; pero que si se practican de forma obsesiva desencadenan en adicción. Si tenemos en cuenta que la Real Academia de la Lengua, define la adicción como:

  1. Dependencia de sustancias o actividades nocivas para la salud o el equilibrio psíquico.
  2. Afición extrema a alguien o algo

Una persona “codependiente” es aquella, que “depende” de una persona que a su vez depende de algo que le haga sentir mejor en la vida.

La mayoría de los codependientes, pueden detallar listas interminables de agresiones sufridas por el adicto. Controlan, mienten, lloran, patalean para que se haga lo que ellos piensan que es lo correcto.

Son incapaces de verse ellos mismos, no tienen idea de lo que piensan, como sienten y mucho menos tienen idea de qué hacer con sus vidas.

“Son aquellas personas que se desviven por salvar, corregir y cuidar a otras personas; especialmente a aquellas que padecen de una adicción visible. De modo que se involucran tanto que sus vidas se tornan grises y oscuras, por culpa de sus comportamientos obsesivos y controladores. Arropados con el manto mágico de la buena “voluntad” de ayudar y colaborar con el otro. En conclusión, una persona codependiente es aquella que deja de vivir su propia vida; y se dedica exclusivamente a vivir obsesivamente involucrado en la vida de los demás”.

La CODEPENDENCIA; tiene su origen en sistemas familiares poco saludables.

En la mayoría de los casos los codependientes viven mal, pensando y creyendo que viven bien. Esconden su enfermedad de maneras astutas con el dinero, la posición social, los títulos, las propiedades, la ropa a la moda y muchas otras cosas que ayudan a “anestesiar” el inmenso vacío y dolor que llevan dentro.

En estas familias a las que llaman los expertos, “disfuncionales”, convierten sin querer a sus miembros en personas “híper vigilantes” y controladores. Cabe aclarar, que en todas las familias existe la disfuncionalidad en mayor o menor grado.

Es muy probable que algunas de las personas “codependientes” sufrieran algún tipo de abuso físico o emocional, o el abandono de sus padres en la misma forma.

Cuando somos pequeños necesitamos seguridad y modelos saludables a imitar, pero cuando no tenemos eso y por el contrario nuestros padres son ejemplo de ira, drama, soledad, violencia, falta de amor y de autoestima. El niño pierde contacto con sus sentimientos y trata de llenar sus carencias y necesidades con estímulos externos que le ayudarán momentáneamente a sentirse satisfecho; conduciéndole a una vida de adulto codependiente de cosas, situaciones, lugares y personas que necesitará para llenar sus vacíos interminables.

Es ahí cuando, en este “alivio” externo que el mismo codependiente se topa con adicciones que le ayuden a existir. Una de las preferidas es través de las relaciones personales disfuncionales y muchas veces dañinas. Algunos patrones que pueden ayudarte a identificar si eres codependiente:

  • - Cuando me siento feliz…es porque los otros están felices conmigo.
  • - Cuando me siento aprobado, validado y amado, creyendo que si hago cosas buenas e interesantes seré aceptado.
  • - Cuando me dedico por completo a los demás y me olvido de mí y mis necesidades, inclusive en cosas sencillas como ir al médico, comer bien, vestir bien, etc.
  • - Una clásica, es cuando expresamos con una inmensa sonrisa un complaciente SÍ, cuando por dentro lo que queremos gritar es NO.
  • - Cuando siento mucho temor de expresarme por temor a perder a los que me rodean.

Según Charles Whitfield, comenta acerca de algunas de las características de los codependientes:

  • - Los sentimientos de quién soy, están sostenidos en como “tú” quieres que sea. Y sólo puedo existir si recibo tu aprobación.
  • - Lo que a ti te pase; llámese problemas, angustias, dolores, preocupaciones afectan mi propia serenidad.
  • - Yo estoy centrado en resolver tu vida, y me olvido de vivir la mía.
  • - Centro mi atención en darte gusto, protegerte o manipularte para que hagas las cosas “a mi manera’.
  • - Elevo mi autoestima resolviendo tus problemas y aliviando tu dolor.
  • - Dejo de lado mis hobbies e intereses. Paso mi tiempo compartiendo tus intereses y tus hobbies.
  • - Mis deseos dictan también tu conducta.
  • - No soy para nada consciente de cómo me siento. Soy consciente de como tú te sientes.
  • - No soy consciente de lo que quiero; solamente de lo que tú quieres.
  • - Los sueños que tengo sobre mi futuro están relacionados con tus sueños.
  • - Por miedo a perderte o herirte, digo o dejo de decir cosas.
  • - Muchas veces utilizo el “dar” como una forma de manipularte para sentirme seguro.
  • - Mi círculo social tiende a desaparecer, por el hecho de involucrarme exclusivamente contigo.
  • - Valoro más tu opinión y la manera en que haces las cosas, que la manera en que yo lo hago.

¿Qué piensas al leer esto? ¿Te sientes identificado con algunos de ellos?

Si es así, es posible que seas codependiente y tengas una forma de relacionarte que hace mucho daño.

Abrir el corazón, ser honestos y buscar ayuda es una opción muy sana en estos casos.

Clau Palacio

Facilitadora y Coach

Especialista en Dependencias Emocionales y Codependencia

https://byclaupalacio.wordpress.com/

 

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Comments

  • Guest - Martix77

    Gracias por este artículo, sin duda leerlo ha hecho que tambaleen ciertas creencias fijadas en mí. Nada mal repasarlo de vez en cuando