Gestos Cotidianos

Posted by Monica

Uno de los mitos que se han creado alrededor del cambio climático señala que, para hacer frente a este fenómeno, únicamente son válidas las acciones a gran escala, es decir, aquellas que promueven los Gobiernos, las instituciones y las organizaciones que tienen un alcance global en su lucha por la protección del medioambiente.

Sin embargo, esto no es exacto. Si bien la acción de las autoridades y la cooperación internacional son fundamentales, también lo son las soluciones cotidianas que todos, como ciudadanos, podemos emprender.

Recordemos que lo realmente importante de las acciones cotidianas que podemos llevar a cabo no solo está en la toma de conciencia, sino también en el hecho de que, multiplicadas en amplios sectores de la sociedad, pueden llegar a tener un efecto tan significativo como el de cualquier solución a gran escala.

La clave está en la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y de otros gases perjudiciales para el medioambiente. ¿Cómo puede cada uno de nosotros contribuir para mitigar los efectos del cambio climático? ¿Qué acciones podemos emprender? Repasemos algunas de ellas y sus principales ventajas:

·          

ACCIONES QUE PODEMOS HACER:

Ahorrar energía y agua

El agua y la energía eléctrica que proviene de recursos naturales no renovables, como el petróleo, el gas natural o el carbón podrían desaparecer en un futuro no muy lejano. Ahorrándolos y cuidándolos contribuimos a que haya una distribución más justa de dichos recursos, especialmente en aquellas zonas marcadas por la pobreza y la desigualdad social. También es importante aclarar que son los dos recursos más utilizados por la industria en sus procesos de producción y que también desde las empresas se pueden impulsar prácticas de ahorro. En el caso de la energía, una buena opción consiste en buscar fuentes alternativas como, por ejemplo, la solar o la eólica.

Reciclar

Se trata de una de las prácticas en las que más se insiste en la actualidad. Su objetivo principal es la reutilización de materiales o productos y la clasificación de los residuos. Estos dos gestos son fundamentales para frenar el consumo masivo de artículos y, por consiguiente, evitar que las empresas productoras elaboren nuevos ejemplares de ellos, un proceso en el que emplean más recursos y generan nuevos gases contaminantes. El reciclaje también ayuda a que los residuos ocupen menos espacio en los vertederos y que su eliminación se lleve a cabo con métodos que no contaminen la atmósfera. Los materiales que debes reciclar son el papel, el vidrio, el plástico y el aluminio, pues son los que más tardan en desintegrarse.

Consumir productos de temporada

Los productos de temporada, que se cultivan y elaboran en lugares cercanos a nuestra casa, constituyen una valiosa aportación para frenar los efectos del cambio climático. Se invierte menos en su conservación, con lo cual se reduce el uso de pesticidas y químicos en las fases de producción, transporte y distribución. Además, si los productores fomentan prácticas sostenibles en su cultivo y procesamiento, apoyándolos a ellos estaremos contribuyendo a la sostenibilidad del planeta y al desarrollo de los entornos en materia de justicia social y laboral. Si deseas contribuir al cuidado del planeta y reducir el consumo de plásticos y aluminio, compra productos que no estén envasados ni procesados.

Cambiar los hábitos de consumo

En relación con lo anterior, como ciudadanos podemos modificar los hábitos de consumo para impulsar modelos de desarrollo sostenibles. Lo primero es dejar de lado la idea del consumo masivo de productos y adoptar una actitud más crítica con la publicidad que consumimos a diario. Recuerda que los artículos no tienen solo un ciclo de vida útil; tienen varios y pueden pasar por distintas manos antes de su desaparición. Luego, podemos impulsar redes de comercio cuya prioridad sea la producción de alimentos sanos y la eliminación de la pobreza y de prácticas como la explotación laboral y la desigualdad. Otra forma de contribuir es apoyando a las empresas, marcas y compañías que demuestren su compromiso con la reducción de gases contaminantes y favorezcan el desarrollo de los entornos en los que se desenvuelven.

Usar medios de transporte alternativos

Como en definitiva se trata de eliminar el nivel de gases contaminantes en el aire, los medios alternativos de transporte son una excelente solución. La bicicleta, los medios de transporte colectivo como los trenes eléctricos o el metro, y hasta los coches a base de combustibles no contaminantes son una valiosa ayuda para el cuidado de la atmósfera. Varias ciudades en el mundo han empezado a desarrollar planes en este sentido. Por ejemplo, en Ámsterdam existen más bicicletas que habitantes y su modelo de movilidad es una clara referencia mundial. Tú también puedes contribuir con el uso de alguno de estos medios alternativos.

Plantar árboles

Los árboles desempeñan un papel determinante a la hora de frenar los efectos del cambio climático. Gracias a ellos, los niveles de dióxido de carbono y de otros gases contaminantes disminuyen y mejoran la calidad de vida de los entornos. Los árboles son sinónimo de salud y aire limpio. Podemos contribuir plantando nuevos árboles y ayudando a desarrollar plantas de reforestación en reservas naturales y zonas verdes en general. Recordemos que cada año se talan entre 74.000 y 93.000 km2 de bosques y selvas en el mundo, una superficie de tamaño similar al de países como Panamá o Portugal.

Exigir más información al respecto

Otro de los deberes de los ciudadanos en lo que se refiere al cambio climático tiene que ver con la actitud que asumamos ante las autoridades y los Gobierno. La ciudadanía debe involucrarse de lleno en este proceso y solicitar toda la información relacionada con él, desde los riesgos y las amenazas hasta las soluciones y métodos de prevención. Además, es necesario exigir a las autoridades que velen por el cumplimiento de la normativa vigente sobre la emisión de dióxido de carbono y otros gases y que, si es el caso, apliquen las medidas a las que se han comprometido en su lucha contra este fenómeno.

Sea cual sea tu profesión, área de especialidad o círculo social, puedes llevar a cabo cualquiera de estas acciones cotidianas para mitigar los efectos del cambio climático. Basta con un poco de voluntad y disciplina para adoptarlas como hábitos y, de esta forma, aumentar su impacto positivo sobre el medioambiente.

El ejemplo más reciente de desplazamiento forzoso por motivos medioambientales, lo encontramos en Siria. Antes del estallido de la guerra de 2011 ya se habían producido miles de desplazamientos de personas que se vieron obligadas a renunciar a la agricultura y 
la ganadería como principales medios de subsistencia.
¿Qué acciones podemos emprender para proteger el medioambiente? Ahorrar energía
y agua, reciclar, consumir productos de temporada, cambiar los hábitos de consumo, usar medios de transporte alternativos, plantar árboles y exigir más información al respecto.

UNHCR- ACNUR

La Agencia de la ONU para los Refugiados

Comité Español

Dejar Comentario

Comments

  • No comments found